Rózame, no me toques.
A veces quisiera llamarlo, pero es tan difícil como hablar con tu viejo de sexo (siendo mujer, claro está).
Prestame atención, pero no te acerques demasiado, creo que quiero la revancha y te voy a lastimar... y vos no sos el culpable.
Pasan las cosas, la vida, los momentos, los sentimientos, todo. Paso yo, me voy desintegrando.
Él no es nadie y lo es todo en mi vida.
Vos no sos nadie, queres ser todo en mi vida, y yo no te dejo…
Tengo miedo, por vos y por mí, y por él… si vuelve, yo vuelvo, y vos no lo mereces.
Mentira, si vuelve, yo voy a estar perdida, bien lejos.
Estoy perdida. ¿Quién sos? Pretendes simular.
Reitero, no quiero que me toques, por si alguien confunde las cosas… no quiero que eso suceda.
No quiero que nadie más se cruce en mi vida, no me gusta que la gente se vuelva inolvidable, irremplazable.
Por eso, no dejo que seas totalmente mío.
Por eso, no dejo que él sea totalmente suyo, ni mío, ni de nadie.
Por eso, me pierdo… estoy sola, sin vos, sin él… y sin mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario