viernes, 29 de octubre de 2010

12.42 a.m.


El pantano esta cada vez mas oscuro, no se a donde mirar. Me acostumbro a la noche, me adentro en ella y dejo que los sonidos me guíen.
Estoy perdida, alguien me alcanza la mano, me siento segura...
Tal vez lo que necesitaba en ese momento justamente era lo contrario, confiar en mis instintos y seguir adelante, pero no tenia ganas de seguir dando pasos en falso.
Una seguridad que uno descubre cuando entiende que puede tenerla.
Sentir que puedo soltarme, que pase lo que pase alguien me va a agarrar.
Temor por los sentimientos: la confianza, la desconfianza, el amor, el desamor, la compañía, la soledad.
Todos llegaban en el mismo momento, pero en distintos segundos.
Sentía algo, al rato eso se pasaba, o tal vez me acostumbraba, no lo se...
Realmente creo que el problema era otro, tenia miedo de sentir todas las cosas que siempre había odiado o criticado, pero por sobre todas las cosas... estaba horrorizada sabiendo que el amor había llegado a mi vida.
Y quisiera o no... no podía ocultarlo.
Así fue como me fui soltando cada vez mas, pero agarrándome mas fuerte (soltándome de mi misma, agarrándome de lleno de su esencia).

Hoy, mucho tiempo después puedo decir que nunca es bueno soltarse... que hay que agarrarse de uno mismo mas que de nadie, porque lamentablemente... todas las personas nos van a fallar en esta vida.

(Igual, si decidís volver... supongo que te voy a estar esperando.)

(puede no ser muy coherente, no estoy en mi mejor estado...)

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