
Sé, tanto como vos, que ninguno está en posición de reclamarle nada al otro. Sé que cometí errores que no son imperdonables porque en algún momento yo te los perdoné a vos. Sé que es complicado pero que me encantaría llevarme bien con vos, por todo lo que vivimos, creo que al menos nos mereceríamos eso.
Lo que no sé es que pensas, que sentís, seguís siendo tan jodidamente cerrado como el primer día (aquel 3 de abril de 2009, que después de todo quedar en nada, terminaba siendo un todo y yo no sabía cuándo involucrarme verdaderamente con vos y cuando no). No espero que vengas un año y tanto después y me des explicaciones de nada, ya deje de esperarlas, decidí igual seguir con mi vida sin terminar de entenderte.
Lo que tampoco espero es que venga cualquiera y hable de más, porque yo no creo nada más de lo que escucho.
No sé tampoco que es lo que vengo a plantear, simplemente me dieron ganas de escribirte.
Ojalá algún día puedas valorarme como lo merezco…
No hay comentarios:
Publicar un comentario