sábado, 2 de abril de 2011

MI DEBILIDAD


Verlo, tenerlo, tocarlo… me hacía sentir viva.
Me quede toda la noche en vela observando como el dormía, como respiraba, donde tenía un lunar, una marca y todo tipo de detalle.
Cerraba los ojos y lo seguía viendo, ocupaba todo el espacio de mi mente y de mi cuerpo.
Abría los ojos, allí estaba él, junto a mí.
Temblaba, como si fuese la primera vez que esa situación estaría sucediendo, como si no hubiésemos pasado aquella escena jamás en la vida.
Lo miraba, sonreía, no podía entender como hacía un tiempo estaba tan lejos y ahora lo tenía frente a mí y solo podía disfrutarlo.
Me pellizque, para saber que no estaba soñando, me acerque a su pecho, escuche sus latidos… mi corazón latía a la par del suyo.
Intente dormirme, pero no quería desperdiciar ese momento, uno nunca sabe cuándo va a volver a tener al amor de su vida otra vez a su lado…

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